Diccionario del placer: El significado de las palabras más kinky

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Bluetoothing

El sexting o mensajes de texto subidos de tono es algo en lo que ya eres experta. Pero tal vez te gustaría jugar a encender el Bluetooth de tu smartphone en algún lugar público, como una sala de espera o un centro comercial, y comenzar un intercambio con alguien a quien no conoces ni de vista, pero que está supercerca.

Guardar el misterio es parte del asunto, pero como toda chica Cosmo sabe, las reglas se hicieron para romperse.

Booty call

Así se llama a la persona con quien se puede tener sexo casual. Aquí no hay friend zone de por medio, expectativas ni ningún tipo de cercanía emocional; es diferente del precop (amigo con derechos) y los frees.

Es simplemente un desfogue con alguien a quien, cual antojo de pizza, se puede llamar en cualquier momento. ¿El único requisito? Que sea muy bueno en la cama.

Dogging

Se refiere a los encuentros sexuales con perfectos desconocidos en lugares remotos o públicos. Los doggers se buscan en Internet y acuerdan citas en bosques, parques, azoteas o en calles solitarias, adentro de un coche.

Sin ningún previo, se lanzan a la intimidad. En algunas cibercomunidades se postean los encuentros para que acudan voyeristas; la luz interior del automóvil encendida es la señal de que pueden acercarse a mirar.

King out

Toca, besa, acaricia, manosea y más… pero sin penetrar. Es diferente al petting porque va más allá de sólo caricias. Forma parte de un singular código de fidelidad de algunas parejas y, en otros casos, sirve para reavivar la pasión porque, según los sexólogos, quedarse en suspenso es superexcitante.

Esto tiene muchísimas variaciones para darse placer: el foot job (masaje con los pies en los genitales), el splosh (acariciar el cuerpo untado con barro o aceite), el blow job (sexo oral) y el tickling (cosquillitas eróticas en lugares muy sensibles) son algunos ejemplos.

Pansexualidad

En un episodio de Sex and the City, Samantha la menciona y predice que será la manera de convivir en el siglo XXI. No le faltaba razón: el término es un neologismo que se refiere al gusto por relacionarse más allá de estereotipos de género o convencionalismos culturales. Se trata de un enfoque abierto y muy liberal.

Pegging

Implica una inversión de papeles. Mediante correas o arneses, ella se coloca un dildo como si fuera parte de su anatomía y penetra a su pareja. ¿Demasiado extremo? Tal vez. Pero resulta que quienes se atreven, dicen que es ultraerótico pues estimula la próstata y provoca un tipo de orgasmo que ellos ni siquiera imaginaban.

Sex coach

Los sexólogos han muerto: esto es lo de hoy. Se trata de un entrenador especializado en mejorar la vida sexual, ya sea para quienes están solteros o para los que viven en pareja. No sólo proporciona tareas, ejercicios y orientación, sino que se encarga de diseñar un programa con base en las necesidades de cada cliente.

Sex diet

Hace no mucho un estudio financiado por la revista Plos One en Canadá, definió que las mujeres quemamos un promedio aproximado de 100 calorías por cada 30 minutos de actividad sexual. De ahí se derivó la idea de diseñar una especie de régimen hot para bajar de peso. Hora y media dedicadas al placer más intenso y la posibilidad de quitarnos de encima la culpa del cupcake.

Sexit

Empezar a echar chispas con alguien en una fiesta, ya sea tu novio, esposo o chico que acabas de conocer, y hacer mutis rumbo al baño, al auto o la recámara de los anfitriones para tener un rápido y refrescante encuentro, es algo cada vez más común.

Lo que antes sólo se veía en las pelis porno, hoy es un must de la vida social-sexual.

Swinger

Ya lo conocíamos, pero parece que en esta época de tanta apertura ha retomado nuevos aires. Cada vez es más fácil acceder a swinger parties, pero no sólo eso, rascando en la red podemos hallar hoteles, tours y hasta cruceros de este tipo.

 

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